No
nos engañemos; España no puede crear suficientes empleos para que,
con la riqueza que éstos produzcan, pueda permitirse el excesivo
gasto que representan las autonomías, las subvenciones
indiscriminadas a partidos, sindicatos y organizaciones no
gubernamentales, así como el mantenimiento de un costoso
funcionariado estatal producido por un excesivo número de
funcionarios que poco a poco, y a través de los distintos gobiernos,
han logrado meterse en nómina sin haber pasado por ningun examen de
calificación.
Para
mantener todos estos gastos excesivos, los empresarios, tanto grandes
como medianos y pequeños, tienen que aportar a la Seguridad Social,
por cada operario que tengan en nómina, una cantidad demasiado
elevada, con lo cual, a la hora de contratar se lo piensan muy mucho.
Este
problema no existe en Marruecos, China, Argelia, Pakistán,India,
etc., paises que tienen en España su principal cliente, y donde los
intermediarios de sus productos están aumentando considerablemente
sus beneficios a costa de la desaparición paulatina del empresariado
español, sobre todo en el sector agrario y textil, unos sectores,
donde una reducción importante de las cotizaciones a la SS
representaría la contratación inmediata de miles de obreros, cosa
que ahora no ocurre ni ocurrirá, por mucho que se intente desde el
Gobierno.
![]() |
| Producción agrícola en Marruecos |
Y
aún digo más. Si en España se implantase el despido libre
justificado, las empresas podrían disponer de equipos dispuestos a
producir con más dedicación y eficiencia, pues los zánganos serían
automaticamente rechazados, lo que repercutiría en la producción y
los costes. Claro que siempre existiría el empresario desaprensivo
que podría aprovechar la circunstancia para despedir a quien le
resultase molesto, pero los tribunales laborales podrían encargarse
perfectamente de esta clase de asuntos. Por ésto he dicho antes “el
despido libre justificado”.
Pero
en España tenemos un problema añadido; los sindicatos de clase,
(los que ¡mira qué casualidad! son los que amparan el mayor número
de estos zánganos). Los sindicatos llamados mayoritarios UGT y CCOO,
están frenando la producción y el empleo en nuestro país con sus
exigencias absurdas. Ëllos lo tienen claro y saben el daño que
están haciendo, pero se deben a sus respectivos partidos Socialista
y Comunista respectivamente, lo cual , si tenemos en cuenta sus
respectivas trayectorias, no puede extrañarnos su actitud, ya que
desde siempre sus dirigentes, han procurado vivir lo mejor posible,
aun siendo a costa del empobrecimiento de la clase obrera, a la que
falsamente dicen defender.
España
es un gran país, pero le sobran un par de millones de garrapatas
dedicadas a chuparle la sangre. Mientras no dedique su esfuerzo a
fumigar toda esa tropa para que pueda despegar económicamente,
quitándose de encima la sangría producida por las diecisiete más
activas, nunca podrá levantar cabeza.




No hay comentarios:
Publicar un comentario