domingo, 3 de noviembre de 2013

Los desenterradores

Como ocurre cada vez que en España, el socialismo se encuentra en fase de descrédito, recurre siempre a dos temas para intentar desviar la atención: La Iglesia y el Franquismo.

En el momento actual, cuando ha fracasado completamente tanto el partido como su fiel sindicato, al descubrirse la podredumbre en los puestos dirigentes de ambas organizaciones, podredumbre caracterizada por las continuadas malversaciones y los robos de dinero público y comunitario desviado en su propio beneficio, no ha dudado, como es habitual, en promover una polémica sobre la conveniencia de desenterrar el cuerpo de Francisco Franco y el de José Antonio Primo de Rivera del Valle de los Caídos, para convertir la colosal obra en una especie de memorial de la Guerra Civil, con nombres, fotos y demás acontecimientos ocurridos en la contienda, aunque seguro que sin las fotografías de archivos, templos y obras de arte quemados y escarnecidos, tales como los esqueletos de las monjas expuestos a las puertas de los conventos para satisfacer la morbosa curiosidad de la plebe, o la destrucción y robo de obras de arte y objetos sagrados, como sagrarios, copones, imágenes, o fotografías de asesinatos en masa como los efectuados en Paracuellos del Jarama, etc. Todo efectuado, no lo olvidemos, por los mismos desalmados de los que son herederos los que ahora piden la transformación del Valle.

Si logran sus ambiciones, tal como han logrado que con su participación se liberen asesinos, terroristas y violadores, habrán logrado que la Iglesia se quede sin la Basílica del Valle, y que sus monjes benedictinos dejen para siempre sus oraciones.

No se conforman con haberse enriquecido a base de engañar a los que decían proteger; ahora quieren todo el poder para volver a 1931, sin darse cuenta que vivimos en el 2013, que la URSS ya no existe y que debían de conformarse con el éxito de haber convertido España en un lodazal, de cuyas consecuencias les pedirán cuentas, más pronto que tarde, los buenos españoles.