domingo, 8 de diciembre de 2013

El asesor

Es curioso, que una nación pueda seguir funcionando sea cual sea su máximo mandatario, la cosa tiene su miga. Cojamos por ejemplo a Venezuela. En este país, una vez fallecido Hugo Chavez, tomo las riendas del estado nada menos que ¡un camionero!; y ese pais sigue funcionando.
  El susodicho camionero, (conductor de autobuses) se llama Nicolás Maduro. No tiene formación política, ni académica, ni militar ; solo sindicalista. Perteneció a la Liga Socialista en sus años de estudiante de secundaria, integrante fundador del nuevo Sindicato del Metro de Caracas, así como del sindicato Fuerza Bolivariana de Trabajadores.
 

Su trayectoria en la política fué debida a Hugo Chavez, cuando Maduro formó parte del Movimiento Quinta República, partido con el que participó en la campaña presidencial de 1998, en la que Hugo Chávez resultó electo Presidente de Venezuela. A partir de ahí, todo fueron ascensos en su carrera política hasta llegar a donde ha llegado.
 

Todo lo anterior viene a cuento en razón a que aquí, en España, ha ocurrido algo similar, sobre todo en la elección de ministros de ambos sexos, (algunos sin ningún título universitario) pero sobre todo, los elegidos en el partido socialista, o sea, el mismo al que pertenece Maduro. Y el país ha seguido funcionando en todos sus aspectos menos en uno: el económico.
Es algo que el Partido Socialista lleva en sus genes desde su fundación: Donde gobierna, crea miseria, paro y deudas. Pero como la gente tiene hambre de justicia social, dicho partido, durante décadas, ha tenido la gracia de vender humo hipnótico; ha prometido a la gente lo que ésta ha querido oir, para después valerse de esa gente para medrar. Esto lo han estado haciendo durante años, lo están haciendo y seguirán haciendo mientras haya ciudadanía dispuesta a prestar oídos a sus promesas.
 

Una nación es fácil de dirigir mientras su rey, presidente, dictador, etc. estén rodeados de asesores. Son éstos los que mandan en un país, los que asesoran lo más conveniente para éllos, los que indican lo que debe o no hacerse en cada momento. Por esta simple razón, sirve cualquiera para el primer cargo nacional. Solo tiene que disponer de buenos asesores y darles el nº de una cuenta corriente en un paraíso fiscal y …. ¡a vivir, que son dos días!.