viernes, 11 de julio de 2014

¡Orgullo!,¿de qué ?

¿De qué se sienten orgullosas éllos y orgullosos éllas?.

¿De qué les sirve mostrar sus desviaciones sexuales a los que no padecen, por ventura, esa malformación genética?.

La mayoría de los homosexuales VERDADEROS huye de esta exhibición hortera y de mal gusto porque –como cualquier heterosexual– no tiene necesidad de presumir de su condición sexual ante sus conciudadanos bailando disfrazado sobre un autobús, haciendo burla del Ejército o de la Religión Católica con actos obscenos y asquerosos

Curiosamente, no se ven en estas manifestaciones, burlas o imitaciones blasfemas sobre las creencias religiosas de sus principales detractores: los musulmanes.

Que siempre ha existido esta diferencia de comportamiento entre el género humano lo demuestra la Biblia cuando narra lo ocurrido en Sodoma y Gomorra, no es cosa reciente. Por otro lado, marica, sodomita, lesbiana, afeminado, tortilera, sarasa, etc.etc., son expresiones que figuran en el diccionario de la Lengua Española, las que han servido como motivo de insulto para cualquier desavenencia.

Como consecuencia de lo anterior, ahora vienen usando la expresión “gay”, que consideran más progresista, más en “la onda”. El término "gay" es un anglicismo o préstamo procedente del idioma inglés cuyo significado es alegre o pícaro. En la Inglaterra victoriana, el término "gay" se aplicaba a los hombres que ejercían la prostitución homosexual, por el modo alegre en que vivían y la forma en que se vestían.

Para resumir todo lo anterior creo que entre los homosexuales podemos definir dos tendencias; los que realmente nacen con un sexo que no sienten, y los que cansados de probar toda clase de elementos en los que encontrar satisfacción, se dedican a vivir una vida de crápulas.

Lo preocupante de todo esto, es que nos quieren convertir en crápulas a todos los demás, y por ahí creo que no paso.