miércoles, 4 de diciembre de 2013

Franquismo, Fascismo, Cristianismo

Mi doctrina –resumía Mussolini- es la acción. El fascismo nace de una necesidad de acción y muere con la acción”.
Y a la simpleza de la definición anterior, Mussolini agregó la extrema brutalidad totalitaria al proponer la fórmula de su régimen: “Todo en el Estado, nada fuera del Estado, nada contra él”. Por eso al fascismo le estorba el Cristianismo no vaya a acabar pensando la gente que el Estado o el partido es menos que Dios. 


Y en esto se parecen el fascismo y la derecha pagana, al fin y al cabo el fascismo no es otra cosa que la derecha sin Dios.
  Teniendo en cuenta lo dicho, ¿porqué a Francisco Franco y su régimen se le aplica el término de “fascista”?


Un régimen nacido precisamente por la derrota del “frente popular”, el cual se caracterizó por su odio a Dios y su Iglesia, que torturó y asesinó a sacerdotes, monjas y laicos solo por creer en Cristo y ser católicos, un régimen que con su triunfo devolvió a la Iglesia Católica todos los bienes y derechos que la II República había suprimido quemando y destrozando sus templos, archivos y obras de arte, un régimen cuyo lider supremo murió cristianamente y al que lloraron millones de españoles, ¿podía en verdad ser llamado “fascista” ?.

Llamar “fascista” al régimen de Franco, habiendo hecho posible la construcción de la Basílica del Valle de los Caidos, es como llamar “democracia” al régimen que hoy nos gobierna.