Estoy
más que harto, de escuchar y leer que Francisco Franco ha sido, y
continúa siendo, el responsable de todo el mal que está sufriendo
España. Llega a tal estado de imbecilidad la cosa que, hasta una tal
Mercedes Cabrera, socialista, Ministra de Educación, Política
Social y Deporte de España durante el gobierno de Zapatero, se
atrevió a vomitar, que el problema de la violencia machista "guarda
relación con la herencia de un pasado en el que las mujeres no eran
ciudadanas de pleno derecho" .
Así, “incluyéndose”
entre las personas que vivieron la dictadura,(tenía
23 años cuando falleció Franco, así es que, ¿a qué edad vivió
la “dictadura”?), subrayó que la democracia "no
es algo que viene dado", sino "una conquista de los
ciudadanos", (otra falsedad añadida,
ya que fué precisamente Franco el que la instauró, creyendo en la
fidelidad y honradez de Juan Carlos junto con la de las Cortes del
régimen, preparándolo para ser Rey y dejando escrita su última
voluntad en un testamento que no tiene desperdicio), por lo
que, a su juicio, los jóvenes "deben saber que las
instituciones democráticas no se sostienen por sí mismas y que hay
que trabajar para mantenerlas", ¿aunque sea a base de
mentiras),digo yo.
Se
me olvidaba: Lo narrado ocurrió en las jornadas 'Las mujeres bajo
la dictadura franquista', organizadas por la Fundación Pablo
Iglesias, allá por diciembre de 2008
Por
si alguien no lo ha leído, aquí dejo constancia del
Testamente
de Francisco Franco
«Españoles:
Al llegar para mí la hora de rendir la vida ante el Altísimo y
comparecer ante su inapelable juicio pido a Dios que me acoja benigno
a su presencia, pues quise vivir y morir como católico. En el nombre
de Cristo me honro, y ha sido mi voluntad constante ser hijo fiel de
la Iglesia, en cuyo seno voy a morir. Pido perdón a todos, como de
todo corazón perdono a cuantos se declararon mis enemigos, sin que
yo los tuviera como tales. Creo y deseo no haber tenido otros que
aquellos que lo fueron de España, a la que amo hasta el último
momento y a la que prometí servir hasta el último aliento de mi
vida, que ya sé próximo.
Quiero
agradecer a cuantos han colaborado con entusiasmo, entrega y
abnegación, en la gran empresa de hacer una España unida, grande y
libre. Por el amor que siento por nuestra patria os
pido que perseveréis en la unidad y en la paz y que rodeéis al
futuro Rey de España, don Juan Carlos de Borbón, del mismo afecto y
lealtad que a mí me habéis brindado y le prestéis, en todo
momento, el mismo apoyo de colaboración que de vosotros he tenido.
No olvidéis que los enemigos de España y de la civilización
cristiana están alerta. Velad también vosotros y para ello deponed
frente a los supremos intereses de la patria y del pueblo español
toda mira personal. No cejéis en alcanzar
la justicia social y la cultura para todos los hombres de España
y haced de ello vuestro primordial objetivo. Mantened
la unidad de las tierras de España, exaltando la rica
multiplicidad de sus regiones como fuente de la fortaleza de la
unidad de la patria.
Quisiera,
en mi último momento, unir los nombres de Dios y de España y
abrazaros a todos para gritar juntos, por última vez, en los
umbrales de mi muerte,
"¡Arriba
España! ¡Viva España!".»
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| NO ESTÁN TODOS LOS QUE SON |
El
tiempo se ha encargado de colocar a cada uno en su verdadero sitio;
unos, como traidores perjuros, otros como calzonazos cobardes,
negando sus orígenes por treinta monedas, demostrando la ruindad en
la que viven, dejando las puertas abiertas para que los enemigos de
España y de la civilización cristiana se colasen en nuestro suelo,
y dando la espalda a un pueblo, que
nunca fué merecedor de ser regido por unos politicastros ladrones y
sin principios.


