Hace
pocos días, la jauría sindicalista salió a la calle para, en un
fallido intento de parecer obreros, dedicaban sus rebuznos y sus
pancartas al fácil ejercicio de denigrar a un gobierno empeñado en
recomponer el desbarajuste que, tanto el anterior ejecutivo como esos
mismos sindicatos, habían provocado con sus dispendios, corruptelas
y latrocinios descarados, dejando una herencia de varios millones de
obreros en el paro y la pobreza.
Con
tantos años en los que podrían haber asesorado a "su"
presidente, se acuerdan ahora de intentar solventar una crisis
provocada por el desmadre de subvenciones y gastos supérfluos en los
que éllos, los sindicalistas, tuvieron una presencia muy activa,
cosa que intentan que olvidemos.
Ni
tienen verguenza ni saben el significado de dicha palabra.
En
España sobran muchos sindicatos, pero sobre todo,"esos",
los que eufemísticamente se proclaman “mayoritarios”
Durante
la época franquista, existía solamente un sindicato al que se le
denominaba “vertical", y todos sabemos que para
realizar cualquier labor se debe adoptar esta posición. Ahora son
muchos y "horizontales", o sea, acostados, dormidos,
en descanso, postura ideal para no ejercer ninguna actividad. Pero
eso es lo que "mola" a estos sindicalistas de la
“democracia”; buen sueldo y poco trabajo.
Hay
que empaparse de lo que, tanto comunistas como socialistas, o sea,
CCOO y UGT, han conseguido a favor del obrero durante toda su
historia, (los comunistas sobre todo, ya que su sindicato tiene una
historia muy breve). Si por éllos fuera, la jornada laboral
continuaría siendo de 12 horas diarias. Fueron otros, precisamente
los que se recuerdan en este día, los que con su lucha y
sacrificio, consiguieron la jornada de 8 horas. Aquellos mártires
obreros de Chicago, no se mantuvieron escondidos mientras los obreros
salían a la calle, ya que se pusieron al frente de las masas y por
dicha causa fueron detenidos.
¿Se
comportarían igual los dirigentes sindicales actuales?. Creo que no.
Estos, que más que sindicalistas son empresarios, solo se ponen al
frente de manifestaciones tras pancartas con exigencias, y a
sabiendas que no serán detenidos o maltratados.
Todos
los derechos y avances obreros, aunque esto no sea del dominio
público, son debidos a la época franquista, pero el
sindicalismo actual recurre a cualquier motivo con el fin de
adoctrinar al simple obrero con la falsedad de haber sido éllos los
que con su lucha obrera los han legado al mundo del trabajo.
La
sabiduría popular lo expresa de esta forma: "De donde no hay,
nada puede salir", y los sindicalistas actuales están vacíos
de ideas en pro del obrero, aunque eso sí, gozando y disfrutando de
buen mantel, mesa y un excelente servicio doméstico, cosas éstas,
que a los “mártires de Chicago” les causaría nauseas y arcadas
vomitivas.




